Fisuras mamarias

Durante el periodo de lactancia puedes llegar a notar enrojecimiento, dolor en el pecho e, incluso, tener fiebre. Esto puede ser una señal de fisuras mamarias o grietas en los pezones. ¡No te preocupes!, todo tiene solución. Lo que sucede es que los pechos son un área bastante sensible del cuerpo de la mujer, por lo que una mala posición del bebé al alimentarse puede bastar para causar dolor o infecciones en la zona. La causa más frecuente de la aparición de fisuras mamarias es, justamente, una mala técnica o posición de amamantamiento1. Si es posible, intenta amamantar a tu bebé durante la primera hora de vida, no separarlo de ti, ni introducirle biberones o chupones al menos antes de que haya hecho la primera toma. El pecho debe succionarse con la boca bien abierta, mientras que los chupones y biberones deben ser con la boca un poco más cerrada. De manera general, son mecanismos distintos de succión, por lo que lo primero que se introduzca a la boca del bebé será el conducto para que aprenda a succionar. Si es algo distinto al pecho, esto será lo que el recién nacido aprenderá, dando como resultado una mala técnica de amamantamiento2.

Aunque realmente no existe una postura ideal, ya que cada mujer tiene pechos diferentes y todo depende de esto, se recomienda que el bebé se encuentre frente a frente con el pecho, es decir, con todo su cuerpo orientado hacia la madre. También, es importante asegurarte que el pezón y parte de la areola estén dentro de la boca del bebé. Asimismo, recuerda que siempre puedes contar con la ayuda de tu médico, pediatra o ginecólogo de confianza. No desesperes, verás como poco a poco tu bebé se acostumbra a tus pechos y viceversa, todo es cuestión de tiempo. No obstante, algo que si debes tener muy claro es que el dolor NO es normal, sino la señal número de uno de que las cosas no van bien o se pueden mejorar. Por ello, es importante que al primer signo de molestia revises la posición del bebé al pecho y, por supuesto, busques apoyo profesional.

Causas de la irritación cutánea en los bebes

A continuación, te presentamos algunas recomendaciones más que puedes llevar a cabo para evitar la aparición de grietas en los pezones o fisuras mamarias3:

  • Evita bañarte o lavar el pecho antes y/o después de cada toma, tampoco utilices jabones o lociones. Si lo haces, estarás eliminando los tubérculos de Montgomery, los cuales son glándulas sebáceas que se sitúan alrededor de la areola del pezón y que protegen la zona. Con tu baño normal al día basta.
  • Usa discos absorbentes de lactancia adecuados y de buena calidad. Esto puede ayudarte a evitar la irritación. Los de tela pueden ser una buena opción ya que son lavables y reusables, por lo que resultan económicos y ecológicos. Los discos de lactancia deben ser cambiados con frecuencia.
  • Aplica tu propia leche. Al terminar de alimentar a tu bebé puedes aplicar un poco de leche en tu pezón y dejarla secar. La leche materna tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.
  • Utiliza alguna protección que impida el roce del pezón con el sostén o con la ropa en general. Mantén la zona lo más cómoda y aireada posible.
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