Mamá y papá cuidando a bebé contra las rozaduras

Lactancia y rozaduras

Hasta un tercio de los bebés y niños pequeños con pañales padecen de rozaduras en algún momento. Mientras empiezan a comer alimentos sólidos, el riesgo de las rozaduras se incrementa.

Si estás cambiando la dieta de líquidos a sólidos o agregando nuevos alimentos de temporada a la dieta de tu bebé, algunos trucos te pueden ayudar a reducir los riesgos de que tu bebe sufra de enrojecimiento e inflamación asociadas a las rozaduras.

  1. Mantén un diario de comidas: Conocer las comidas que le caen mal a tu pequeño puede ayudarte a modificar su dieta. Mantén un diario que ayude a identificar las comidas que desencadenan las molestias.
  2. Sigue la regla de los 4 días: Empieza con alimentos sólidos gradualmente, uno a la vez, esperando al menos 3 días entre cada nuevo alimento. Esto permite que mantengas un ojo en cualquier alimento que le pueda provocar dolor en su pancita.
  3. Dales tiempo: Investigaciones sugieren que los bebés pueden obtener todos los nutrientes de la leche materna o fórmula infantil hasta que cumplen los 6 meses; esperar hasta este momento le da tiempo a su sistema digestivo para desarrollarse por completo para procesar mejor los alimentos sólidos.
  4. Empieza con comida poco alergénica: Independientemente de cuándo se introducen alimentos sólidos, es importante empezar con alimentos poco alérgeno que son suaves para el sistema digestivo y menos probable que causen alguna reacción. Alimentos como zanahoria, manzanas, plátanos, brócolis y aguacate. Cambios en la dieta pueden llevar a diferentes movimientos intestinales que detonen las rozaduras.

Se recomienda que la mejor manera de tratar con las rozaduras es su prevención, por lo que estos 5 tips pueden ser de ayuda en mantener suaves y humectadas las pompis de tu bebé sin importar lo que coman:

  1. Cambiar el pañal continuamente es vital para evitar contacto con las heces y la delicada piel de tu bebé, así que intenta cambiar los pañales desechables frecuentemente. Si utilizas pañales de tela o reutilizables también puedes intentar forros desechables para ayudar a proteger la piel de tu bebé.
  2. Procura que la piel de tu bebé respire. ¡Es bueno ser libre! Deja que tu bebé estire las piernas y déjalo sin pañal lo más posible, ¡sólo asegúrate que la temperatura sea templada y tenga una toalla o tapete para cualquier salpicadura accidental.
  3. Limpia el área de pañal en cada cambio y asegúrate que sus pompitas estén limpias y permite que se seque completamente.
  4. Usa una pomada protectora como Bepanthen® en cada cambio de pañal y especialmente a la hora de dormir, que es cuando el pañal pasa más tiempo puesto. Esta pomada permite que la piel transpire y refuerza la barrera natural de la piel, ayudando a detener los químicos irritantes de la pipí y la popó.
  5. Lava cuidadosamente: si usas pañales de tela o reutilizables, lávalos con detergentes sin químicos, ya que ayuda a prevenir la irritación. Ocupa una olla y ponlos a hervir para evitar cualquier microorganismo.

Bepanthen® protege ante las causas de las rozaduras y mantiene las pompis humectadas.

Tu mejor Tip:

Espera hasta que tu bebé cumpla 6 meses antes de introducir alimentos sólidos a la dieta de tu pequeño.

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